
Diferentes grupos ecologistas madrileños informan que el Canal de Isabel II sigue sin entregar los consumos de algunos campos a pesar de resolución del Consejo de Transparencia
Redacción/. En mayo de 2004, la Asociación Ecologista del Jarama ‘El Soto’, integrada en la Plataforma Ecologista Madrileña, presentó una denuncia contra la empresa Golf Park Entertainment de Alcobendas por extracción ilegal de agua subterránea para el riego de las praderas del campo de golf de La Moraleja. «Entonces se descubrió la existencia de, al menos, un pozo clandestino y un montaje escénico con un camión cuba de ‘agua reciclada‘», informa la ONG.
Dos décadas después, esta urbanización, con una renta de las más altas del país, vuelve a ser noticia por la investigación que lleva a cabo la Fiscalía sobre las extracciones ilegales de agua subterránea que podría estar realizando la empresa Golf Park. La noticia hace referencia a pozos ilegales «y a la pasividad del Ayuntamiento de Alcobendas» ante un consumo de recursos hídricos difícil de justificar en plena crisis climática. La reciente denuncia se basa en la notable diferencia entre las necesidades hídricas de las 5,5 has de césped, 29.000 metros cúbicos anuales, y el permiso de la Confederación Hidrográfica para extraer 7.000 metros cúbicos. «Parece evidente que siguen funcionando pozos ilegales, como en 2004, desde los que se suministra agua de alta calidad y sin coste», advierten los ecologistas.
Dos décadas después, esta urbanización, con una renta de las más altas del país, vuelve a ser noticia por la investigación que lleva a cabo la Fiscalía
Estos abusos están en el origen de la desecación crónica de algunos cauces de ríos madrileños. Ríos como el tramo alto del Guadalix, el río Perales o el Lozoya (Alameda del Valle) acaban secos varios meses al año y sin vida acuática. Mientras tanto en el ambiente mesetario de la Comunidad de Madrid funcionan una treintena de campos de golf que consumen, en una estimación a la baja, 8,6 hectómetros cúbicos de agua, es decir, un volumen de agua que se sitúa entre lo consumido por ciudades como Parla o Alcorcón. En una situación de sequía como la actual sería necesario comenzar a poner control a consumos accesorios como los campos de golf en áreas geográficas como el Centro de España.
Los colectivos que forman la Plataforma Ecologista Madrileña exigen la aplicación de las normas de transparencia y exigen al Canal de Isabel II y a la Confederación Hidrográfica que publiquen en sus portales de transparencia los consumos reales y los autorizados de cada uno de los campos de golf, así como de cualquier otra actividad que requiera de grandes volúmenes de este recurso estratégico.









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