Las hembras de estornino protegen su puesta expulsando a los huevos parásitos en función del tamaño

Los estorninos tienen pocos lugares donde anidar, por eso, cuando no encuentran sitio, las hembras depositan sus huevos en otros nidos

Redacción/. El investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), Diego Gil, en colaboración con la Universidad de la Sorbona (Francia) ha publicado un trabajo que explica cómo las hembras de estornino negro diferencian en función del tamaño de cada huevo si pertenecen a su puesta o si se trata de huevos parásitos depositados por alguna otra hembra.

Durante la investigación, publicado en la revista Biology Letters, comprobaron mediante análisis de ADN que todos los huevos que fueron expulsados de los nidos pertenecían a otras hembras. Curiosamente, este comportamiento sólo se produce cuando los huevos son de menor tamaño que los propios, cuando se trata de huevos de mayor tamaño, las hembras continúan con su crianza.

En el caso del estornino negro, la alta limitación de lugares donde criar lleva a que muchas hembras intenten ser parásitas. En la población de estudio, situada en la Comunidad de Madrid, casi el 20% de los nidos es víctima de parasitismo. Los huevos parásitos se distinguen a menudo por diferencias en tamaño o color, o se detectan por aparecer en un mismo día dos huevos nuevos en un nido.

Los resultados son concluyentes: el 100% de los huevos encontrados bajo los nidos pertenecían a las hembras parásitas que trataban de engañar a otras hembras para que los criaran en esos nidos. Estos resultados indican que algunas hembras son capaces de distinguir sus huevos de los parásitos. Para comprobarlo, el equipo de investigación imprimió huevos en una impresora 3D, modificando ligeramente el tamaño y los colocaron en diferentes nidos de estornino. El 20% de los huevos fue rechazado, siendo este porcentaje mayor para los huevos falsos que eran relativamente más pequeños que los legítimos.

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