Dos millones de personas no cuentan con espacios verdes suficientes en la ciudad de Madrid

Portada del estudio de Amigas de la Tierra.

Amigas de la Tierra publica un informe donde analiza el acceso a zonas verdes en diez ciudades españolas y su relación con la renta de la población.

Redacción/. Amigas de la Tierra publica hoy el informe ¿Cómo garantizar el derecho a la naturaleza?, análisis comparativo del acceso a zonas verdes en las ciudades según la renta de la población, en el que se calcula qué porcentaje de la ciudadanía de diez ciudades españolas cuenta con acceso suficiente a áreas verdes y cómo se relaciona con sus ingresos.

La naturaleza urbana es un elemento central de la adaptación al cambio climático, capaz de regular el impacto de las olas de calor y a la vez de contribuir a generar espacios de ocio y bienestar físico y mental. Por ello, en la investigación de Amigas de la Tierra, elaborada por investigadoras del Grupo de Investigación en Arquitectura, Urbanismo y Sostenibilidad  (GIAU+S), de la Universidad Politécnica de Madrid, se estudia qué porcentaje de la población tiene un área verde cercana a su vivienda. El análisis se basa en la recomendación de la Organización Mundial de la Salud, la regla 3-30-300: poder ver 3 árboles desde la ventana, un 30 % de cobertura vegetal en el barrio y un parque de al menos una hectárea a no más de 300 metros.

En el caso de Madrid, la red de espacios verdes presenta una gran extensión y diversidad tipológica. En las zonas compactas del centro y los ensanches, la dotación de verde de más de una hectárea es escasa. A su vez, la estructura socioespacial está marcada por la desigualdad: las áreas del sur y el este acumulan los valores más bajos de renta.

Para paliar esta situación, Amigas de la Tierra presenta a su vez propuestas de acción concretas para renaturalizar las zonas de acción prioritaria con un ejemplo en cada una de las ciudades analizadas. Así detalla posibles obras que servirían para diferentes espacios y ofrece ejemplos en calles concretas que muestran cómo podrían llegar a ser nuestras ciudades.

 

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