ONG ecologistas madrileñas hacen balance de 2022

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Alertan del retroceso en participación ciudadana real y de la regresión normativa en materia ambiental, con el fin de desproteger la naturaleza madrileña

Redacción/. La complejidad de la problemática medioambiental en la Comunidad de Madrid animó, hace más de una década, a que cinco organizaciones ecologistas cuyo ámbito de actuación es la región madrileña, acordasen trabajar conjuntamente temas concretos. Hoy esa alianza, autodenominada ‘El Quinteto’, se ha consolidado habiendo obtenido unos resultados muy satisfactorios a juicio de sus integrantes: la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (ARBA), la Asociación Ecologista del Jarama ‘El Soto’, Ecologistas en Acción de la Comunidad de Madrid, el Grupo de Acción para el Medio Ambiente (GRAMA) y Jarama Vivo.

Ley Ómnibus
Así, los cinco colectivos destacan su trabajo durante el año 2022 en la Ley Ómnibus (Ley de Medidas Urgentes para el Impuso de la Actividad Económica y la Modernización de la Administración). El 23 de diciembre de 2021, «el Gobierno regional decidió abrir un plazo de siete días para presentar alegaciones a una Ley que modifica la práctica totalidad de las leyes ambientales madrileñas –para rebajar protección- además de la Ley del Suelo, así como otro medio centenar de normas», señalan las ONG. Hace unos días, el 23 de diciembre, la Ley entró en vigor. «En este año se ha desarrollado un trabajo ingente de información sobre los efectos de la Ley en el medio ambiente y el territorio madrileño. Se ha promovido la creación de la Plataforma Paremos la Ley Ómnibus y se han organizado numerosas movilización con miles de participantes», indican los colectivos.

En defensa de los ríos madrileños
Otra de las líneas de trabajo más destacables es la desarrollada en defensa de los degradados ríos madrileños. Los vertidos sin depurar o mal depurados que contaminan sus aguas, las barreras transversales en desuso (presas, azudes) y longitudinales (escolleras) que impiden la dinámica natural fluvial y las ocupaciones de sus riberas son algunos de los problemas que están convirtiendo muchos tramos fluviales en canales de agua, «más asimilables a cloacas a cielo abierto que a ríos». El caso más conocido es el problema ambiental y sanitario provocado por la invasión de toallitas en las riberas del Jarama y algunos de sus afluentes por el arrastre de las aguas residuales, situación denunciada por ‘El Quinteto’.

ToallitasAnte la «pasividad» de las diferentes administraciones competentes (ayuntamientos, Gobierno regional y Confederación Hidrográfica del Tajo), en febrero se creó la Plataforma por los ríos madrileños y el río Tajo. Desde entonces se han organizado manifestaciones y numerosas acciones (en los ríos Tajo, Aulencia, Tajuña, Jarama, o Guadalix, Lozoya, etc). De esta forma se está consiguiendo implicar a la población local en la reclamación de la mejora de sus ríos y una mayor visibilización del problema.

Vertederos ilegales
El tercer problema más relevante en 2022 es la proliferación de vertederos ilegales por toda la región, aunque con mayor incidencia en el área sur metropolitana, advierten los ecologistas. En este caso, ‘El Quinteto’ ha desplegado un importante trabajo de detección de vertederos llegándose a localizar 670 puntos que se han localizado en un mapa interactivo. Este trabajo se ha podido realizar gracias a la participación voluntarias de numerosas personas. Los vertederos ilegales suponen un problema medioambiental pero también sanitario y económico.

El tercer problema más relevante en 2022 es la proliferación de vertederos ilegales por toda la región, según los ecologistas

Por último, las organizaciones ecologistas alertan del proceso de regresión ambiental que se está produciendo a nivel normativo. «El Gobierno regional está modificando y revisando ingente normativa ambiental con el único objetivo de reducir los niveles de protección». ARBA, la Asociación Ecologista del Jarama ‘El Soto’, Ecologistas en Acción de la Comunidad de Madrid, GRAMA y Jarama Vivo, consideran que para frenar esta dinámica sólo queda la reacción y la movilización social durante 2023.

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