Busardo ratonero, el ave de las mil caras


Todos los años recibimos ejemplares que vienen a pasar el invierno aquí procedentes del norte de Europa 

Especiario
Por Diego Gil Muñoz
Es una de las aves rapaces más abundantes en el Viejo Continente. Su número sigue en aumento después de haber sobrevivido a una dura persecución por parte del hombre a lo largo de la historia. El secreto del éxito del busardo es su capacidad para adaptarse a vivir en todo tipo de ecosistemas; en nuestro país está presente en prácticamente en todas las comunidades autónomas, incluido el archipiélago de las islas Canarias, faltando no obstante en el de Baleares.

Busardo ratonero posado en un poste. Foto: Björn Strey – IMG_5324X.

Descripción
Rapaz de mediano tamaño, robusta, con una coloración muy variable, que va desde los tonos marrones oscuros hasta los blancos. La cola y las alas son redondeadas y relativamente cortas. Puede llegar a los 1,3 m de envergadura y a un peso de 1,4 kg. El plumaje del busardo irá cambiando con la edad, más claro de joven y más oscuro en los individuos más viejos.

Hábitat
Ocupa gran variedad de hábitats; desde las tierras de labor hasta grandes superficies arboladas. Se vuelve más ‘exquisito’ a la hora de elegir durante el periodo reproductor, donde, al parecer, elige las zonas con más vegetación. En cambio en invierno, puede ocupar desde campos agrícolas hasta dehesas, pasando por bosques de coníferas.

Alimentación
La alimentación es muy variada, aprovecha cualquier recurso a su alcance. Se alimenta de roedores, pequeños pájaros, numerosos reptiles y batracios. Puede cazar pequeños conejos e incluso pescar. No desprecia los insectos como lombrices o escarabajos y en época de escasez de caza no dudará en alimentarse de carroña.

El busardo ratonero en ocasiones muestra hábitos carroñeros. Foto; Myszołów_Zwyczajny.

Reproducción
Las parejas se juntan para toda la vida, si bien después de la cría se separan hasta el año siguiente. Durante los meses de abril y mayo, hembras y machos se reencuentran saludándose con vuelos conjuntos sobre su territorio. Después, construyen un nido o reconstruyen el usado en años anteriores. La hembra realiza una puesta de 2 a 4 huevos, incubados por ella siendo alimentada por el macho. Los pollos son alimentados por ambos progenitores y a los 50 días ya empiezan a dar sus primeros vuelos.

Curiosidades
Los machos intentan conquistar a las hembras realizando un espectacular vuelo llamado ‘montaña rusa’ que consiste en un vuelo en picado a gran velocidad girando y retorciéndose para después volver a elevarse y repetir el descenso. Cuando los pollos empiezan sus prácticas de vuelo, es frecuente que los padres los acompañen y los lleven a gran altura entre los gritos característicos de la especie.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s