Los investigadores han trabajado con poblaciones de lagartijas de turbera desde España a Bielorrusia, pasando por Suiza o Eslovaquia
Redacción/. Un equipo internacional de investigadores, liderado investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), ha descubierto un nuevo proceso de formación de especies. Han estudiado poblaciones de lagartijas de turbera, una de las pocas especies de vertebrados que tiene dos modos de reproducción: oviparismo y viviparismo.
Lo que han descubierto los investigadores es que los diferentes modos de reproducción aíslan reproductivamente a las poblaciones vivíparas y ovíparas de lagartija de turbera al entrar en contacto. Los individuos restringen el apareamiento a individuos del mismo modo de reproducción, generando un aislamiento reproductivo dentro de la especie que a largo plazo provocaría una especiación, es decir la aparición de dos especies diferenciadas.
Otros parámetros ecológicos que pueden afectar al aislamiento reproductivo incluyen la selección sexual, la incompatibilidad genética, una mala condición física de la descendencia o en general un menor éxito reproductivo de los híbridos.









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