K. Navas/. Con el frío y las primeras heladas, el Centro de Recuperación de Aves Nocturnas, Brinzal, acondiciona una sala para evitar las heladas y controlar las condiciones de temperatura y humedad para que especies de autillo puedan permanecer a salvo. La mayoría de rapaces nocturnas de nuestro país están preparadas para aguantar el invierno. Sin embargo, el autillo es la única especie no adaptada al duro invierno de la península. Un pequeño grupo de rezagados que no realizaron su migración a finales de agosto, permanecen en Briznal.
En el espacio habilitado por Brinzal, los autillos reciben alimento y los cuidados necesarios para que, una vez pasado el frío invierno, puedan ser liberados.









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