
Agente Forestal de la Comunidad de Madrid. (Foto: CSIF-AAFF).
Desde CSIF se viene advirtiendo de una progresiva pérdida de presencia y capacidad de intervención
Redacción/. Superados los peores días de una campaña especialmente dura, desde CSIF Madrid Agentes Forestales consideran que es el momento de analizar lo vivido, aprender de la experiencia y empezar a trabajar desde ya en la próxima campaña INFOMA. Los grandes incendios registrados este año han puesto de manifiesto, según el sindicato, carencias, pero también la necesidad de aprovechar mejor los recursos y capacidades profesionales disponibles.
Para CSIF Madrid Agentes Forestales, «la dramática campaña vivida ha evidenciado especialmente la necesidad de reforzar la presencia de profesionales especializados en el ámbito forestal y medioambiental dentro de los dispositivos de prevención y extinción».
Los Agentes Forestales tienen legalmente atribuidas funciones de prevención, vigilancia, detección, extinción e investigación de las causas de los incendios forestales. Sin embargo, desde CSIF se viene advirtiendo de una progresiva pérdida de presencia y capacidad de intervención precisamente en uno de los ámbitos históricamente vinculados a este Cuerpo.
Entre las principales necesidades, CSIF Madrid Agentes Forestales reclama recuperar una vigilancia forestal preventiva, especialmente dirigida a evitar las causas humanas de los incendios; potenciar las Brigadas Especiales de Incendios Forestales (BEIF) encargadas de la investigación de causas; incorporar el conocimiento técnico y territorial de los Agentes Forestales a la planificación y seguimiento de los trabajos forestales preventivos; y reforzar su participación en la dirección técnica forestal de la extinción, en coordinación con Bomberos y, especialmente, con los Bomberos Forestales.
Para CSIF, desarrollar estas funciones resulta igualmente necesario reforzar las plantillas, agilizar los procesos selectivos, potenciar las unidades especializadas y dotarlas de personal, instalaciones y medios suficientes, así como adecuar la normativa y los protocolos operativos a la creciente complejidad de los incendios forestales.









Madrid, a la cola en movilidad ciclista
El clima y el suelo cambian las reglas de la convivencia entre plantas


Dos millones de personas no cuentan con espacios verdes suficientes en la ciudad de Madrid







Ampliada la mayor base de datos sobre biodiversidad





El 80% de los españoles piensa que existe mucha o bastante desinformación ambiental
Dehesa de la Golondrina, modelo de ecosistema agroforestal en la Sierra de Guadarrama
La Red Natura 2000 contribuye a reducir la degradación del suelo en la península ibérica





















