
Portada del informe realizado por Ecologistas en Acción.
El estudio sobre la calidad del aire de Ecologistas en Acción concluye que los 7,1 millones de madrileños estuvieron expuestos durante 2025 a una contaminación que excede los nuevos límites
Redacción/. El informe elaborado por Ecologistas en Acción analiza los datos recogidos en 780 estaciones oficiales de medición instaladas en todo el Estado español, entre ellas 58 situadas en la Comunidad de Madrid.
Entre sus principales conclusiones, destacan que, por ejemplo, el año 2025 fue húmedo y el tercero más cálido en España desde al menos 1961. El extremado calor estival contribuyó al aumento de las concentraciones de ozono, en especial durante las olas de calor de junio-julio y agosto, pero bajaron los episodios de calima. La ola de incendios forestales de agosto contribuyó a agravar la contaminación por partículas.
La quema de petróleo alcanzó el año pasado su nivel más elevado desde 2011, impulsada por el mayor consumo de combustibles de aviación y de automoción. Si bien el uso de gas se mantuvo un 17% por debajo del de 2019 y las fuentes renovables cubrieron el 57% de la demanda eléctrica, limitando las emisiones de las centrales térmicas.

Según el informe realizado por Ecologistas en Acción, la quema de petróleo alcanzó el año pasado su nivel más elevado desde 2011.
El informe toma como referencia tanto la obsoleta normativa todavía vigente como los nuevos valores límite de la Directiva 2024/2881, que deberán alcanzarse antes de 2030. De acuerdo a ambas referencias el aire contaminado afectó en 2025 a la totalidad de la población madrileña, desbordando asimismo el objetivo legal para la protección de la vegetación establecido para el ozono en todo el territorio regional, lo que expresa la magnitud del reto a asumir por las Administraciones públicas en los próximos tres años para alinearse con la nueva legislación, partiendo del amplio incumplimiento de la actual.
Según el in forme, el aire contaminado afectó en 2025 a la totalidad de la población madrileña
Las partículas (PM10 y PM2,5) y el dióxido de nitrógeno (NO2) en el aire siguieron afectando a la práctica totalidad de la población madrileña. Las partículas presentaron la peor situación en la ciudad de Madrid, el Corredor del Henares y la zona Urbana Sur. Las aglomeraciones de Madrid, Corredor del Henares, Urbana Sur y Urbana Noroeste incumplieron ampliamente el nuevo límite legal anual del dióxido de nitrógeno.
Para Ecologistas en Acción, la única forma de mejorar la calidad del aire en las ciudades es disminuir el tráfico motorizado, potenciando la movilidad activa peatonal y ciclista y el transporte público eléctrico. «También es necesario promover el ahorro energético, ordenar el actual despliegue caótico de las energías renovables, adoptar las mejores técnicas industriales disponibles, reducir el uso del avión, acordar Áreas de Control de Emisiones ambiciosas para el Mar Mediterráneo y el Atlántico Noreste, y una moratoria para las nuevas macrogranjas», señala la ONG.









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