
A partir del 1 de diciembre los anocheceres son el escenario de los voluntarios que participan en el programa Noctua
Redacción/. El programa Noctua, que cumple 25 años, es una de las actividades de ciencia ciudadana de SEO/BirdLife que se realiza desde el 1 de diciembre hasta el 31 de junio. Permite el conocimiento del estado de las poblaciones de las aves nocturnas. Los participantes que colaboran con la ONG realizan censos de estas aves tres días en este periodo.
¿Cómo contamos las aves nocturnas?
En los primeros meses del invierno son el búho chico, el búho real y el cárabo común las especies que comienzan en invierno su periodo reproductor y es cuando resulta más fácil detectarlas por su canto. A partir de marzo son el autillo europeo, la lechuza común y el mochuelo europeo las especies a censar. Y ya los últimos meses de la primavera es cuando se escuchan los chotacabras, aunque también se puede escuchar alguna de las anteriores.
«Las poblaciones de las aves son indicadores de biodiversidad de los distintos medios, como ya ha establecido Eurostat, al incluirlo entre los medidores de calidad vida. Las aves nocturnas ejercen su papel en el medio por las noches, por eso pasan desapercibidas y son más desconocidas que las aves diurnas, pero ahí están. Su estudio a largo plazo determina su evolución y así se puede conocer la dinámica de sus poblaciones a lo largo del tiempo, y con ello su estado de conservación y la situación de los hábitats que ocupan», asegura Virginia Escandell, coordinadora del Programa Noctua de SEO/BirdLife.
A partir de marzo son el autillo europeo, la lechuza común y el mochuelo europeo las especies a censar
¿Cómo colaborar?
Las personas interesadas en participar pueden hacerlo contactando directamente con SEO/BirdLife a través de la web del programa Noctua. El censo se puede realizar en cualquier zona que visiten frecuentemente y con muy poco esfuerzo de desplazamiento, de forma que se pueda hacer el censo de la forma más duradera y cómoda posible (noctua@seo.org).








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