
Los autores señalan que es preciso valorar su impacto sobre los pájaros sino también para lo animales que no pueden salvar este obstáculo volando
Redacción/. Un reciente estudio, publicado en la revista Frontiers in Ecology and Evolution, concluye que los pájaros –como otros muchos animales–, se ven afectados por las carreteras, especialmente las más anchas. La investigación añade datos sobre la necesidad de evaluar el impacto sobre la biodiversidad a la hora de construir o modificar infraestructuras que fragmentan entornos naturales.

Carretera M-506.
El estudio, desarrollado por la Universidad de Griffith (Brisbane, Australia), concluye que las aves ligadas a entornos forestales son las que más sufren la construcción de una nueva carretera y que, cuanto más ancha es esta, mayor es la afección. De hecho, los autores analizaron el comportamiento de las mismas especies en vías de dos, cuatro y hasta seis carriles, asegurándose que la vegetación a ambos lados del camino era similar a la de sus hábitats habituales.
Los investigadores sugieren diferentes razones para este comportamiento: los pájaros pueden rehuir estos espacios abiertos por miedo a los predadores o por considerar las carreteras límites territoriales, ya que diversas especies suelen emplear los cortes en la vegetación como ‘frontera’ de área de campeo. Además, determinadas especies especialmente territoriales, aprovechan la carretera para marcar sus zonas, lo que evita que otras especies merodeen por el lugar.
Los pájaros pueden rehuir estos espacios abiertos por miedo a los predadores o por considerar las carreteras límites territoriales
Además de ser un claro indicador de la salud ambiental de un territorio, la presencia de aves es clave para que puedan desarrollarse determinados servicios ecositémicos, servicios que ‘regala’ la naturaleza, como la polinización, la dispersión de semillas o el control de plagas de insectos, que supondrían millones de costes extra si no existiesen las aves.









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