Redacción/. La Comunidad de Madrid ha logrado incrementar en sólo cinco años la población de oveja Colmenareña en un 75% gracias a las medidas diseñadas para conseguir la mejora genética de la especie y, por tanto, de la rentabilidad económica de las explotaciones. La cabaña ganadera madrileña de oveja autóctona está formada por 8 explotaciones de oveja Rubia de El Molar, con 1.196 reproductores, y 17 de oveja Colmenareña, con 5.410 reproductores, un 75% más de las que había en 2.010. A ellas se añaden 22 explotaciones de cabra del Guadarrama.
La conservación y mejora de estas razas fomenta también el mantenimiento de las actividades tradicionales del campo, como es la ganadería, genera empleos sostenibles y facilita el apego de la población a la tierra, al tiempo que es un vehículo para preservar el medio rural y el paisaje









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