La amenaza del golf se disipa en la Comunidad

Dehesa Vieja de Moralzarzal, donde se pretende ubicar el campo de golf.Redacción/. En las últimas semanas hemos asistido al sucesivo descarte, por diversos motivos, a la construcción de distintos campos de golf; uno en Las Rozas, otro en El Boalo y otro en Moralzarzal. Aunque las razones en cada uno de los casos son diferentes, lo que podemos ver es que la fiebre del ‘golf’ ha sufrido un fuerte retroceso. Estos proyectos se pretendían construir en fincas que constituyen importantes reductos naturales en la región. Un análisis que centra la columna ambiental que publica La Voz de la Sierra.

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