Forma parte de las obras del vertedero de Colmenar Viejo, sin que se conozcan aún contraprestaciones ambientales
Soledad Gallardo/. La ampliación del vertedero de Colmenar Viejo, operación realizada por la Comunidad de Madrid presupuestada en 3.034.257.69 euros y para la que ha sido necesaria la expropiación de dos grandes fincas, ha hecho desaparecer una gran parte del bosque de pinos y especies autóctonas adyacentes a las instalaciones hasta este mismo año.
Ni la celebración del Consejo Municipal de Medio Ambiente el pasado mes de febrero, ni los requerimientos de los concejales de IU en la oposición del Ayuntamiento colmenareño para que se desvelaran las repercusiones de dicha ampliación, han podido parar otro atentado al medio ambiente.
Como ha podido comprobar este periódico algunos vecinos y ecologistas han manifestado su indignación y alarma ante esta nueva actuación urbanística aprobada y llevada a cabo por la Comunidad de Madrid. Los concejales populares de Urbanismo y Medio Ambiente, como el ex alcalde José María de Federico, además de diputado y miembro de la Agencia de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, no se han llegado a pronunciar sobre la desaparición de la masa forestal (alrededor de 23 hectáreas) como muestran las fotografías. Tampoco al día de hoy se barajan posibles contraprestaciones medioambientales.
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