
Las precipitaciones caídas días atrás en nuestra cuenca, comienzan a llenar los embalses espinariegos, asegurando el suministro a corto plazo y maquillando su mala gestión
J.Vázquez/ El Espinar. Finalmente la climatología ha sido fiel a su lógica estacional. Las esperadas lluvias invernales hicieron acto de presencia en las pasadas fechas, alternándose con esporádicas nevadas que han contribuido a la recuperación paulatina del nivel hidráulico represado.
Aunque queda mucho para recobrar el volumen propio de la época, las previsiones son halagüeñas y auguran nuevas lluvias que continuarán mitigando la falta de agua originada por un otoño seco y la mala administración de ésta.
Y después… ¿qué?
Cabe pensar si una vez se restituya la situación normal, circunstancia que todos deseamos, se volverá a las andadas y tropezaremos de nuevo en la misma piedra. El Ayuntamiento de El Espinar ha tomado medidas de choque no exentas de polémica, pero que en principio hacen creer que de una vez por todas se acomete el problema del consumo hídrico.
Algo reclamado por los usuarios más sensibles dados los injustos parámetros aplicados a la hora de efectuar el cobro, es decir, que no se concedan bonificaciones ni se resuelvan sanciones contra los malgastadores. La instalación de caudalímetros en las salidas de los depósitos y la colocación de precintos en las acometidas, demostrarán a la postre si esta actuación es la más eficaz contra el despilfarro de agua en el municipio.
Noticia relacionada: Fuerte debate en El Espinar por el agua









Madrid, a la cola en movilidad ciclista
El clima y el suelo cambian las reglas de la convivencia entre plantas


Dos millones de personas no cuentan con espacios verdes suficientes en la ciudad de Madrid







Ampliada la mayor base de datos sobre biodiversidad





El 80% de los españoles piensa que existe mucha o bastante desinformación ambiental
Dehesa de la Golondrina, modelo de ecosistema agroforestal en la Sierra de Guadarrama
La Red Natura 2000 contribuye a reducir la degradación del suelo en la península ibérica





















