Los pterosaurios, primeros vertebrados capaces de volar, desarrollaron esta capacidad con cerebros más pequeños que el de las aves
Redacción/. Un estudio internacional, que se publica hoy en la revista Current Biology, revela cómo los pterosaurios, los primeros vertebrados voladores que empezaron a surcar los cielos hace más de 220 millones de años, desarrollaron las estructuras neurológicas necesarias para el vuelo.
Esta investigación internacional, en la que participa el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), ha sido posible gracias al descubrimiento del arcosaurio lagerpétido Ixalerpeton, un reptil que fue pariente de los pterosaurios y que vivió hace 233 millones. El análisis de los restos ha permitido inferir cómo estos vertebrados desarrollaron su capacidad para volar de manera diferente a como lo hicieron otros seres vivos.
Para reconstruir esta historia evolutiva, los investigadores utilizaron técnicas de imagen 3D de alta resolución, como la microtomografía computarizada (microCT) y reconstruyeron la forma cerebral de los pterosaurios y su pariente Ixalerpeton, procedente de rocas triásicas de Brasil, así como de más de treinta especies entre las que se encuentran dinosaurios precursores de las aves, cocodrilos modernos, aves y una amplia gama de arcosaurios triásicos, el grupo que engloba a todos estos animales.
«Luego, mediante un análisis estadístico del tamaño y la forma tridimensional de sus endocasts craneales (modelos tridimensionales del interior del cráneo), pudimos mapear los cambios progresivos en la anatomía cerebral que acompañaron la evolución del vuelo», explica el coautor Akinobu Watanabe, de la escuela de medicina del Instituto de Tecnología de Nueva York.








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