
Una pala plegable puede ayudarnos a deshacernos de nuestros detritus de forma sostenible. (Foto generada por IA).
Parece una cosa banal, pero entre mis amigos montañeros siempre ha generado un debate la gestión de los residuos corporales en el medio natural
Piensamientos
Por Javier Flores, columnista ambiental
Existen muchas maneras de deshacernos de nuestras excrecencias, pero no todas son sostenibles ni igual de dañinas para el medio ambiente. Investigando un poco sobre el tema, vi que no éramos el primer grupo de montañeros que debatía sobre el tema y que, de hecho, existe un pequeño libro titulado Cómo cagar en el monte, una aproximación ambientalmente sensata a un arte perdido en el que analizan precisamente las distintas opciones de cara a soltar lastre de manera responsable.
Nuestros detritus, al igual que como ocurre con los restos de la comida, son evidentemente biodegradables. Pero más allá de la liberación intestinal, hay que tener en cuenta que la mayoría de nosotros usamos papel para restaurar la pulcritud de nuestras zonas íntimas, lo cual suele provocar que algunas zonas acaben llenas de papeles sucios. ¿A alguien le gusta pasear por el monte y encontrar papeles usados? ¿Y encontrar mondas de mandarina, pieles de plátano y cáscaras de cacahuete?
«Por muy biodegradable que sea un material el impacto visual es evidente»
Por muy biodegradable que sea un material el impacto visual es evidente. Pero más allá de este impacto visual es importante saber que nuestras deposiciones pueden llegar a modificar el medio ambiente, pueden ser transmisoras de enfermedades e incluso en ciertos casos pueden llegar a contaminar las aguas.
Aunque sería lo óptimo, sería de ilusos pensar que la gente que visita cualquier paraje natural se llevará de vuelta a casa sus deposiciones. Pero quizá no es tan iluso pensar que cualquiera puede llevar algún tipo de herramienta metálica que le permita hacer un hoyo donde enterrar su deyección y el papel usado.
De este modo quizá consigamos entre todos que el campo no sea un gran estercolero.









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