
SEO/BirdLife reclama a las Administraciones públicas competentes una gestión responsable que garantice la conservación de estos espacios
Redacción/. Con motivo del Día Mundial de los Humedales (2 de febrero), SEO/BirdLife ha hecho un análisis del grupo de aves acuáticas más representativo de estos ecosistemas, resultando el informe ‘Anátidas en declive. Las ocho especies no catalogadas‘. Una publicación que muestra que las anátidas (o patos) más comunes presentan declives en sus poblaciones, convirtiéndose en una señal de alarma sobre el mal estado de conservación de los humedales.
Entre las especies que muestran tendencias negativas sostenidas entre 2000 y 2023 (datos de los censos de aves acuáticas invernantes en España) se encuentran algunas tan abundantes y conocidas como el ánade azulón, ánade rabudo, ánsar común, cerceta común, pato colorado, porrón europeo, porrón moñudo y silbón europeo. Su declive no solo afecta a estas especies, sino que actúa como un termómetro del deterioro general de los humedales que las acogen.
La especie para la que se ha observado un mayor declive en sus poblaciones invernantes ha sido el ánsar común, con un 11,4 % de descenso anual entre los años 2000 a 2023, seguido por el ánade rabudo, con un descenso poblacional del 4,9% en el mismo periodo. El porrón europeo y el porrón moñudo descienden un 1,6% y un 1,4% respectivamente. Así mismo, el silbón europeo registra un descenso anual del 2,9%, que podría estar motivado por factores climáticos a escala europea, especialmente la mayor disponibilidad de humedales sin hielo en el norte del continente, que determina la magnitud de la migración hacia el sur.
La especie para la que se ha observado un mayor declive en sus poblaciones invernantes ha sido el ánsar común
El ánade azulón, a pesar de tratarse de una especie muy común y generalista, con una mayor capacidad de adaptación frente a los diferentes cambios ambientales, registra un descenso anual de un 2% anual entre el año 2000 y el 2023.
Una de las especies que ha mostrado un menor declive ha sido la cerceta común, con un descenso poblacional de un 0,9% anual, gracias a su plasticidad ecológica y a su capacidad para aprovechar hábitats alterados o agrícolas cercanos a los humedales. Por el contrario, las poblaciones de pato colorado presentan un ligero descenso de un 0,6% anual que sugiere cierta estabilidad, pero precedido de descensos importantes en su población invernante si atendemos a un plazo temporal mayor y analizamos el periodo 1980-2023.
















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