Madrid protege su arquitectura neomudéjar popular: 253 edificios son incluidos en el catálogo

Antillon-15-fachada-1333x1000El Gobierno municipal ha incorporado al Catálogo de Edificios Protegidos un total de 989 nuevos edificios

Redacción/. El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado con carácter provisional la Modificación del Plan General de Ordenación Urbana relativa a la ampliación del Catálogo de Edificios Protegidos para incorporar la arquitectura popular neomudéjar. La iniciativa afecta a un total de 319 edificios característicos de este estilo arquitectónico: 253 de estos inmuebles pasarán a integrarse en el catálogo y otros 66, que ya estaban incluidos, tendrán una mayor protección. El expediente será ahora remitido a la Comunidad de Madrid, que tendrá un plazo máximo de cuatro meses para proceder a su ratificación definitiva.

Los edificios protegidos están ubicados en 15 de los 21 distritos de la ciudad. Tetuán se encuentra a la cabeza con 122 edificios afectados: 96 de ellos se incorporan al catálogo y 26 ven incrementada su protección. Los siguientes distritos con mayor presencia de esta arquitectura son Puente de Vallecas (78 edificios), Latina (28), Carabanchel (25), Salamanca (14), Usera (11), Ciudad Lineal (11), Retiro (8) y Chamartín (7). También cuentan con algunos ejemplos de este estilo los distritos de Fuencarral-El Pardo (4), Ciudad Lineal (4), Villa de Vallecas (3), Barajas (2), Moncloa-Aravaca (1) y Hortaleza (1).

Fueron construidos en el Madrid de finales del siglo XIX y comienzos del XX. El elemento principal que los define es la utilización del ladrillo como material y sistema técnico. Se trata de una arquitectura caracterizada por la utilización de una reducida gama de materiales y por su carácter artesanal. Las fachadas responden en su composición a los parámetros tradicionales de la arquitectura residencial de esta época: simetría, proporción vertical de huecos y macizos en todas sus plantas. En los balcones, es habitual el empleo de rejería de forja, así como de zócalo en las plantas bajas de estos inmuebles.

En los edificios representativos del neomudéjar de Madrid se utilizaba un ladrillo fino aplantillado. Sin embargo, en la corriente del neomudéjar popular madrileño se empleó un ladrillo tosco, con arena en sus caras, moldeado a mano y cocido en hornos abiertos.

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