La península Ibérica actuó como refugio de la especie durante las glaciaciones del Cuaternario
Redacción/. La ranita de San Antonio es una especie ampliamente distribuida en la península Ibérica. Pese a su pequeño tamaño, tiene mayor tolerancia al frío que otros anfibios; de hecho, hay poblaciones que viven a nivel del mar, en las costas atlántica y cantábrica, y otras a más de 2.000 metros de altitud en el Sistema Central.
Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y la Universidad de Évora han descubierto que, frente a lo que ocurrió con otros anfibios, las ranitas de San Antonio consiguieron sobrevivir a las glaciaciones del Cuaternario y hoy siguen manteniendo altos niveles de diversidad genética.
Aparentemente, su mayor tolerancia a condiciones frías y su capacidad de dispersión, en comparación con otras especies de anfibios con las que coexiste habitualmente, la ayudaron a sobrevivir con éxito a las últimas glaciaciones en su refugio glaciar ibérico.











Madrid, a la cola en movilidad ciclista
El clima y el suelo cambian las reglas de la convivencia entre plantas


Dos millones de personas no cuentan con espacios verdes suficientes en la ciudad de Madrid







Ampliada la mayor base de datos sobre biodiversidad





El 80% de los españoles piensa que existe mucha o bastante desinformación ambiental
Dehesa de la Golondrina, modelo de ecosistema agroforestal en la Sierra de Guadarrama
La Red Natura 2000 contribuye a reducir la degradación del suelo en la península ibérica





















