El radiomarcaje de rapaces permite hacer rápidas intervenciones en caso de que el animal sufra cualquier daño
Redacción/. El pasado 3 de agosto un alimoche fue marcado y liberado en el Refugio de Rapaces de Montejo de la Vega en Riaza (Segovia), espacio icónico del trabajo de conservación de WWF. El radiomarcaje se realizó por parte de técnicos del Ministerio para la Transición, WWF, GREFA y una veterinaria, contando con el apoyo de la Junta de Castilla y León.
‘Canela’ e ‘Iris’ fueron los dos primeros ejemplares liberados como ‘centinelas del veneno’ en 2018. En ese caso se trataba de dos hembras: un milano real adulto y un águila imperial ibérica juvenil, liberadas en Toledo, una de las seis provincias españolas identificadas como principales áreas de intervención por WWF en la lucha contra el veneno, al ser las ubicaciones con un mayor número de casos registrados.
El alimoche es el más pequeño de los buitres ibéricos y su mayor amenaza es el uso de veneno, especialmente en cotos de caza menor, donde se aplica ilegalmente para eliminar zorros y córvidos, afirma WWF.








Madrid, a la cola en movilidad ciclista
El clima y el suelo cambian las reglas de la convivencia entre plantas


Dos millones de personas no cuentan con espacios verdes suficientes en la ciudad de Madrid







Ampliada la mayor base de datos sobre biodiversidad





El 80% de los españoles piensa que existe mucha o bastante desinformación ambiental
Dehesa de la Golondrina, modelo de ecosistema agroforestal en la Sierra de Guadarrama
La Red Natura 2000 contribuye a reducir la degradación del suelo en la península ibérica





















