
Hace unas semanas saltó la alarma por el rumor del posible derribo de las viejas casas de peones camineros que se conservan en el Guadarrama
el Mirador
Por Julio Vías, escritor y naturalista. Concejal de Medio Ambiente y Urbanismo del Ayuntamiento de Miraflores de la Sierra
Puesto al habla con la dirección del Parque Regional de la Cuenca Alta del Río Manzanares (PRCAM), quien suscribe pudo confirmar esta información y de paso escuchar los argumentos que, según la administración del Parque, justifican esta actuación. Para el PRCAM las ruinas de estas edificaciones constituyen “infraestructuras obsoletas” que suponen un riesgo para la seguridad de las personas, el mismo motivo que hace poco hizo desaparecer bajo la piqueta la llamada casa de Madinaveitia, uno de los refugios históricos del Club Alpino Español en el Ventorrillo.
Ante la negativa del Ayuntamiento de Miraflores de la Sierra a autorizar la demolición de ninguna de las tres casas de peones camineros existentes en su término municipal –la de la Vaqueriza, la de Vallejohondo y la de la Mata del Rasero–, uno de los responsables del PRCAM acompañó a autor de estas líneas en un recorrido de reconocimiento de algunas de ellas, y en un tono de cordialidad y entendimiento se acordó desistir del pretendido derribo.
«En un tono de cordialidad y entendimiento se acordó desistir del pretendido derribo»
Las casas de peones camineros de la Comunidad de Madrid pertenecen al Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA) desde 2014, al ser desafectadas del dominio público por la Consejería de Transportes, Infraestructuras y Vivienda. El IVIMA parece un organismo un tanto alejado de los intereses por la conservación del patrimonio histórico de la Sierra de Guadarrama y posiblemente insista en el empeño de demolición de estas casas, por lo que será conveniente garantizar su conservación incluyéndolas en los catálogos municipales de bienes protegidos y llegando a acuerdos de cesión con los Ayuntamientos para su rehabilitación.

Casa de peones camineros de Vallejohondo. Foto: Julio Vías.
El cuerpo de peones camineros fue creado a mediados del siglo XVIII y su papel ha sido importantísimo en la historia de las comunicaciones del país. Las casas donde habitaban estos esforzados y humildes trabajadores, cuyas ruinas salpican todavía nuestras carreteras dando en muchos casos calidad y categoría al paisaje, obedecen a una tipología y unas características constructivas que han sido muy estudiadas por distintos investigadores.
Constituyen, por tanto, un importante patrimonio, aunque en el entorno del Guadarrama su estado actual es lamentable a causa del abandono y el vandalismo, problemas que se podrían paliar provisionalmente deteniendo el proceso de ruina con medidas tan sencillas y económicas como cubrir e impermeabilizar la coronación de los muros para evitar la filtración de las aguas de lluvia y cerrar con planchas metálicas los huecos de puertas y ventanas.
«Constituyen, por tanto, un importante patrimonio, aunque su estado actual es lamentable«
En coherencia con nuestra decidida voluntad de catalogar y conservar nuestro patrimonio cultural, bien merecen que les demos esta última oportunidad como reconocimiento a su importante papel en la historia caminera de la Sierra de Guadarrama.















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