S. Gallardo/. Las salamandras son trasladadas con mimo, de una charca a otra, siempre en un corto trayecto y dentro del mismo paraje, en esta ocasión en la cuenca de los ríos Alberche y Cofío. Los mismos agentes forestales que llevan a cabo el rescate de estos anfibios, vigilarán su reproducción y su desarrollo. Algunas larvas prosperaban en una de las charcas preferidas por las salamandras como ‘paritorio’. Sin embargo, por riesgo a la desecación, han sido trasladadas también a una poza de mayor tamaño y caudal.
Los agentes forestales recuerdan que las salamandras pertenecen a una especie protegida y -además éstas, rescatadas del monte público- viven en una de los lugares denominados Zona de Especial Conservación. Su población es escasa y necesaria su propagación.









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