
Los voluntarios contribuirán a estudiar cómo los microplásticos afectan a las aves silvestres y cómo esto puede reflejar su impacto en la salud humana
Redacción/. Este nuevo proyecto de la asociación conservacionista GREFA sobre el impacto de los microplásticos en la biodiversidad ha sido posible gracias al apoyo económico obtenido recientemente en la VI Convocatoria de Medioambiente y Desarrollo Sostenible de la Fundación Montemadrid y CaixaBank.
Con el título ‘Microplásticos y fauna silvestre: nuevos retos en la contaminación ambiental’, el proyecto estará vigente hasta octubre de 2025. Su principal línea de trabajo será la formación de voluntarios en un centro especializado como es el Hospital de Fauna Salvaje de GREFA, ubicado en Majadahonda (Madrid). Estos voluntarios serán formados para colaborar en el trabajo de investigación que GREFA está desarrollando para detectar la presencia de microplásticos en el aparato digestivo y respiratorio de diversas especies de aves silvestres.
Este proyecto supone una nueva apuesta de GREFA por la participación del voluntariado en el amplio abanico de proyectos de investigación, seguimiento y recuperación de la fauna salvaje que la ONG desarrolla. En este caso, la labor de los voluntarios contribuirá a llevar a cabo trabajos y difundir resultados de estudios en los que las aves silvestres funcionan como bioindicadores de la calidad del aire y de la presencia de microplásticos no solo en suelos y aguas, sino también en entornos atmosféricos.

Laboratorio de GREFA, donde se llevarán a cabo algunas acciones del proyecto sobre microplásticos. Foto: GREFA.
Voluntariado con diversas funciones
El voluntariado para este proyecto estará conformado por estudiantes o recién egresados de veterinaria, biología, ciencias ambientales y estudios afines, así como técnicos de laboratorio, que aprenderán a realizar tomas y procesamiento de muestras, además de interpretar los resultados y contextualizarlos en base a la bibliografía científica ya publicada. Estos voluntarios, junto con voluntarios docentes y educadores ambientales, participarán en la elaboración de material divulgativo y en la organización de charlas para sensibilizar en colegios y otros centros docentes sobre los problemas que conlleva el uso indiscriminado de plásticos en la vida diaria.
El voluntariado para este proyecto estará conformado por estudiantes o recién egresados de veterinaria, biología, ciencias ambientales
Además, los protocolos de detección de microplásticos en aves utilizados por GREFA en este proyecto serán difundidos en otros centros e instituciones para demostrar así la presencia de microplásticos en la fauna silvestre en diversos territorios. El fin último de esta estrategia es llamar la atención de la población y exhortar a los gobiernos a establecer políticas más estrictas y éticas sobre el uso del plástico.
«En los últimos años se ha avanzado mucho en el conocimiento de los problemas reales y potenciales que la presencia de microplásticos representa para los seres humanos y el planeta. Sin embargo, este conocimiento no ha traspasado las barreras científicas para llegar al público general. Como consumidores somos el punto clave en la reducción del uso indiscriminado de plástico y como componentes de la sociedad actual, somos pieza clave en proponer y demandar políticas de gestión eficaz de la contaminación», explica Fernando González, director veterinario del Hospital de Fauna Salvaje de GREFA.
















Ampliada la mayor base de datos sobre biodiversidad





El 80% de los españoles piensa que existe mucha o bastante desinformación ambiental
Dehesa de la Golondrina, modelo de ecosistema agroforestal en la Sierra de Guadarrama
La Red Natura 2000 contribuye a reducir la degradación del suelo en la península ibérica

























