Una cuarta parte de Europa podría mejorar su situación ambiental regenerando ecosistemas naturales

ososEl estudio señala que la renaturalización de la península ibérica podría contribuir a alcanzar las metas europeas de conservación

Redacción/. De cara a lograr los objetivos ambientales de la agenda 2030, la Unión Europea pretende ampliar al 30% la extensión de territorio natural protegido en el continente, así como restaurar territorios dañados con potencial para la conservación de la naturaleza. Una de las opciones para lograrlo es la renaturalización del territorio, que persigue regenerar ecosistemas naturales restableciendo las funciones ecológicas y la biodiversidad, así como limitar la presión humana sobre el territorio.

En este contexto, investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y la Universidad de Évora (Portugal) han desarrollado una metodología para identificar áreas con potencial de renaturalización en Europa y que pueda apoyar a los Estados en sus esfuerzos de ampliación de la superficie de espacios naturales protegidos que aspira a tener el continente en esta década. Según los análisis una cuarta parte de Europa cumple los criterios para aplicar una renaturalización, bien pasiva o activa.

La renaturalización de forma pasiva se hace a través del manejo de procesos naturales, como el aumento de la conectividad ecológica que permita el desplazamiento de especies desde poblaciones con excedente demográfico hacia territorios con poblaciones deficitarias o incluso desparecidas a causa de extinciones locales pasadas. Por su parte, la forma activa se lleva a cabo mediante la reintroducción de especies clave para el funcionamiento de los ecosistemas, una propuesta que ha incrementado su popularidad tanto en Europa como en Estados Unidos.

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