
La Mesa de Trabajo por el Cierre de la Incineradora de Valdemingómez han presentado alegaciones y reclaman el cierre de la incineradora
Redacción/. Ecologistas en Acción de la Comunidad de Madrid, la FRAVM y GRAMA recuerdan que la incineradora de Valdemingómez es un punto negro, emisor de sustancias peligrosas: dioxinas y furanos, hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) y sustancias per y polifluoroalquiladas PFAS. Así quedó demostrado, según las ONG, en los estudios de biomonitorización realizados en 2021 y 2022, por la fundación holandesa ToxicoWatch y coordinado por Zero Waste Europe. Por ello, estas organizaciones reclaman un cambio de modelo en la gestión de residuos basada en la reducción y la reutilización que permita retomar el proyecto de cierre de la incineradora.
El pasado 6 de marzo, la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid abrió un plazo de información pública de 20 días hábiles, hasta el 4 de abril, para alegar a la revisión de la Autorización Ambiental Integrada de la incineradora. Los colectivos que forman parte de la Mesa de Trabajo por el Cierre de la Incineradora de Valdemingómez –Ecologistas en Acción de la Comunidad de Madrid, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y el Grupo de Acción por el Medio Ambiente (GRAMA)- han presentado alegaciones.

Planta de incinaeración de Valdemigómez.
«Con la excusa de la implantación de una fase de cribado secundario de la materia orgánica, supuestamente para mejorar su separación, la memoria de la revisión de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) contempla la derivación de diez mil toneladas más de residuos a la incineradora». En concreto, esa cantidad se obtiene de la materia orgánica que actualmente se lleva al proceso de biometanización (producción de gas), en la planta de ‘La Paloma’, dentro del mismo Parque Tecnológico de Valdemingómez (PTV). Es decir, la revisión de la AAI camina en sentido opuesto al necesario para lograr el cierre de la incineradora, advierten las ONG. «En lugar de reducir el volumen de basura a quemar, se aumenta con el único objetivo de beneficiar a la UTE que gestiona la planta. Cuanto más residuo incinerado, más beneficios obtiene», señalan.
Por otra parte, Ecologistas en Acción de la Comunidad de Madrid, la FRAVM y GRAMA advierten que los muros de acopio para la materia orgánica, que la acogerán al aire libre entre veinticuatro horas y cuatro días, es otro problema, al ser potencialmente productores de malos olores. «La experiencia acumulada en más de 15 años de seguimiento de la contaminación odorífera del PTV nos dice que todo lo que no sea confinar la basura en instalaciones cerradas bajo presión subatmosférica controlada, no funciona», señalan.















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