Para Ecologistas en Acción, su cierre empeoró el estado ecológico del río al producir el embalsamamiento de un tramo del río
Redacción/. El cierre a principios de julio de la presa número 9 del tramo urbano del río Manzanares para permitir la práctica del remo, supuso la inundación de 1.800 metros del cajero del río (un 25% de la longitud total del tramo urbano). Esto provocó, según Ecologistas en Acción, que desaparecieran vegetación y fauna e interrumpió la función del río como corredor ecológico, a través de la ciudad de Madrid, entre los espacios naturales protegidos que hay al norte de la ciudad y el Parque Regional del Sureste, situado al sur.
Afortunadamente, señala la organización conservacionista, el Ayuntamiento de Madrid respondió a las demandas de miles de personas (se recogieron más de 21.000 firmas en 12 días) que reclamaban la reapertura de la presa y procedió a su reapertura a primeros de agosto. Actualmente el río corre libre de nuevo a través de la ciudad de Madrid, la calidad del agua ha mejorado y puede observarse el fondo. Ecologistas en Acción ha comprobado que su función como corredor ecológico ya se ha restablecido, al menos para los peces.
















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