S. Gallardo/. La dehesa de Navalvillar en Colmenar Viejo, libre de caza, es el espacio elegido por Anapri para observar e investigar la fauna residente o de paso migratorio. Por recorridos específicos, como el de 12 kilómetros en la primera expedición de este año 2013, se han tomado notas hasta de 43 especies. Estas jornadas que Anapri comparte con adultos o escolares comienzan -a primeras horas del día- cuando se observan mirlos, urracas, jilgueros… y conejos. De los enebros surgen los reclamos de los listados, habituales en invierno, pero también los de reyezuelos sencillos que son más difíciles de localizar.
En todo caso, observar como crían, viven o descansan tantas especies es un placer; y, cruzar miradas con un zorro que vigila una madriguera, un lujo al alcance de cualquiera.
















Ampliada la mayor base de datos sobre biodiversidad





El 80% de los españoles piensa que existe mucha o bastante desinformación ambiental
Dehesa de la Golondrina, modelo de ecosistema agroforestal en la Sierra de Guadarrama
La Red Natura 2000 contribuye a reducir la degradación del suelo en la península ibérica

























