El día de los machotes

El 31 de diciembre los más valientes del pueblo volvieron a sumergirse en las frías aguas del río Gudillos

`El Baúl´
Jesús Vázquez Ortega

Y es que muy bravo hay que ser para ponerse en bañador y sin pensarlo dos veces meterse en la corriente gélida del río Gudillos el día en que el año nos dice adiós, al menos en San Rafael (El Espinar, Segovia), donde para estas fechas las temperaturas se desploman muy por debajo de los temidos ceros grados

El origen del chapuzón                                                                                                    Quedaban pocas horas del ya lejano 1995, cuando un grupo de mozos recios disfrazados con atuendos variopintos, disputaban la clásica local de San Silvestre por la calles del pueblo bajo un frío de mil demonios y rodeados de una nevada de garabatillo. Tras completar el recorrido y con el ánimo por las nubes, quizá por seguir la fiesta o por cualquier otro motivo, alguien tuvo la genial idea de retar a estos intrépidos a practicar deportes acuáticos a la intemperie casi en paños menores y sin hogueras.

Dicho y hecho, allá que se fueron nuestros briosos doncelotes, buscaron la poza más apropiada… ¡y al agua patos! Ahí estaban sorprendiendo a la concurrencia que incrédula asistía a un hecho sin precedentes en los anales de la historia en tanto algún que otro espectador pagaba la deuda contraída por haber cruzado apuestas.

Hoy se ha convertido en una de las actividades lúdicas más atractivas

De este modo insólito nació esta costumbre que cada año se repite caiga lo que caiga y a la que acude numeroso público. Lo que hace años se calificó como chifladura propia de descerebrados, hoy se ha convertido en una de las actividades lúdicas más atractivas del calendario.

Un acto reivindicativo                                                                                                               Pero el chapuzón no solo tiene un signo marcadamente navideño. Es además un acto de reclamo ante la pérdida de uno de los símbolos de nuestra localidad, merced a la impune construcción de los puentes de la AP-6, que han modificado uno de los entornos más característicos, sustituyendo por pilares de hormigón y un ruido insoportable las antiguas pozas donde tantas y tantas personas se refrescaran en los estíos.

Las administraciones han hecho oídos sordos a las demandas populares

Una vez más la prepotencia de Iberpistas Abertis ha podido con la razón, sin importarle la ciudadanía, campando a sus anchas y contando con la aquiescencia de las administraciones que han hecho oídos sordos a las demandas populares.

6 Respuestas a “El día de los machotes

Deja un comentario