
Laguna Grande de Peñalara.
Se cumplen 20 años de la inclusión de estos humedales serranos como sitios Ramsar
Piensamientos
Por Javier Flores, columnista ambiental
La mayoría de los humanos tenemos un problema de percepción. Un sesgo cognitivo que nos impide ver el valor ecológico de una zona si no tiene muchos mamíferos, si no hay grandes árboles o si no encontramos un montón de animales que amenicen nuestras excursiones. Por suerte existen los científicos para abrirnos los ojos.
El macizo de Peñalara puede parecer una zona yerma y aburrida. Un montón de piedras apiladas de distintos tamaños que se encuentran a mucha altura y que, a partir de una cota, no tienen ningún interés ambiental. Pero nada más lejos de la realidad. Allí conviven decenas de especies tanto animales como vegetales en un maravilloso equilibrio que, en ocasiones, se ve perturbado por las acciones humanas. Es por ello que hace 20 años, en 2006, los humedales de la zona fueron incluidos como sitios Ramsar.
«En Peñalara conviven decenas de especies tanto animales como vegetales en un maravilloso equilibrio»
Esta inclusión en susodicha lista internacional ponía de manifiesto su importancia biológica y científica gracias a la Convención de Ramsar. Este tratado intergubernamental fue firmado en la ciudad iraní de Ramsar, al norte del país, en 1971 y actualmente está ratificado por más de 170 países (exactamente 173 países en abril de 2025). El objetivo del tratado: la conservación y el uso racional de los humedales y sus recursos. O lo que es lo mismo, esto supuso un importantísimo impulso a la protección ambiental de estos ecosistemas esenciales en el planeta.

Laguna de los Pájaros (Peñalara).
Volviendo a nuestras montañas, en total son más de 240 lagunas, charcas y arroyos de origen glaciar situadas a más de 2.000 metros de altitud. Sí, sí, 240, has oído bien. La más importante de ellas (y también la de mayor dimensión) es conocida por muchos montañeros que se acercan a Cotos y Peñalara: la Laguna Grande.
«En total son más de 240 lagunas, charcas y arroyos de origen glaciar situadas a más de 2.000 metros de altitud»
De hecho ocurre una cosa muy curiosa y es que los sitios Ramsar pueden incluir pantanos, marismas, turberas, ríos, lagos, zonas costeras e incluso áreas artificiales como estanques, siempre que cumplan con ciertos los criterios ecológicos. Y sin embargo, el único lugar Ramsar de toda la Comunidad de Madrid está en Peñalara.
Solo espero que cuando vuelvas a visitar las lagunas de Peñalara las mires con otros ojos y que nadie vuelva a decir que «solo son tres lagunillas con poca agua y poco valor». Y que con un poco de suerte, las cuidemos con un poco más de cariño. Porque un lugar único como este debería tener un tratamiento especial por nuestra parte.
















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