La inteligencia artificial penetra en todas las esferas de la vida, transformando la economía, las comunicaciones y la ciencia, pero no está exenta de peligros
el Mirador
Por la redacción de El Gudarramista
El ‘corazón’ invisible de la inteligencia artificial —los enormes centros de procesamiento de datos— amenaza con poner en riesgo las reservas de agua y energía de la Tierra. Por primera vez, la Organización de las Naciones Unidas insta a detener la construcción descontrolada de nuevos centros de datos. Los expertos advierten: si no se reflexiona ahora, el desarrollo tecnológico puede conducir a una nueva etapa de injusticia social y ambiental. ¿Por qué esta cuestión afecta a todos? Porque la distribución de los recursos hoy determina la calidad de vida y la sostenibilidad de las futuras generaciones.
De los mensajeros a los juegos en línea: el mundo acelera el crecimiento de los centros de procesamiento de datos
El crecimiento exponencial del número de centros de procesamiento de datos se ha convertido en una de las principales tendencias de los últimos años. El desarrollo de la inteligencia artificial y las criptomonedas exige cada vez más capacidad de cómputo. Los centros de procesamiento de datos (CPD) son complejos especializados donde se alojan miles de servidores que garantizan el almacenamiento, procesamiento y transmisión de información. Sin ellos, no sería posible el funcionamiento de los motores de búsqueda, los servicios en la nube o la generación de contenido mediante redes neuronales.
Además, la capacidad de estas instalaciones es utilizada por diversos servicios de internet y entretenimientos en línea. Ver videos, utilizar las apps de mensajería o jugar en línea implican estar siempre conectados a internet, lo que incrementa la carga sobre los CPD. A esto se suman las tendencias modernas, de las que hablan los datos de sitios de juegos de revisión. Investigamos estos sitios y encontramos una tendencia curiosa. Según los datos sobre el crecimiento de la popularidad de los «crash games», esta industria también está contribuyendo cada vez más al consumo mundial de tráfico de internet. Y se pueden dar muchos más ejemplos.
Según estimaciones de expertos, ya existen más de 10.000 de estas instalaciones en el mundo. Su número sigue creciendo, formando un nuevo mapa infraestructural del planeta.
«Según estimaciones de expertos, ya existen más de 10.000 centros de procesamientos de datos en el mundo»
El agua y la energía se convierten en rehenes del progreso tecnológico
Los CPD modernos funcionan las 24 horas del día, manteniendo la temperatura y humedad óptimas para los servidores. Para ello se requiere una enorme cantidad de electricidad y agua, utilizada para enfriar el equipo. Por ejemplo, según datos de Google, una operación de texto en el sistema Gemini consume aproximadamente 0,26 mililitros de agua y 0,24 vatios-hora de electricidad. Esto es comparable al funcionamiento de un televisor durante nueve segundos. A primera vista, las cifras parecen insignificantes, pero si se multiplican por los miles de millones de solicitudes diarias, las dimensiones se vuelven impresionantes. A modo de comparación: el consumo total de agua de los centros de datos ya se acerca a los volúmenes necesarios para una pequeña ciudad industrial. Especialmente, la carga ha aumentado bruscamente con el inicio de la adopción masiva de la IA y las criptomonedas, que requieren el entrenamiento constante de modelos y el almacenamiento de enormes volúmenes de datos.
La transparencia y los estándares generan dudas entre los expertos del sector
El sector de los CPD aún no cuenta con un estándar único para medir el consumo de agua y energía. Empresas como OpenAI y Google publican estimaciones individuales, pero estos datos no siempre son completos. Los expertos señalan que en la mayoría de los casos solo se tiene en cuenta la fase de inferencia, es decir, la aplicación del modelo ya entrenado, y no el propio proceso de entrenamiento o el almacenamiento de información. Además, a menudo se excluyen los costes de generación de imágenes y videos, aunque precisamente estas operaciones son especialmente intensivas en recursos. La falta de transparencia y de criterios unificados dificulta la evaluación objetiva del impacto real del sector en el medio ambiente y los recursos.
El crecimiento de la IA incrementa los riesgos sociales y ambientales
El rápido aumento del número de CPD conduce al agotamiento directo de los recursos hídricos y al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Las consecuencias indirectas se expresan en la presión sobre los ecosistemas, especialmente en regiones con recursos limitados de agua y electricidad. Los gigantes tecnológicos a menudo obtienen tarifas prioritarias y acceso a los recursos, lo que incrementa la desigualdad social. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en 2024 alrededor de 1,18 mil millones de personas viven en condiciones de pobreza energética, sin acceso a la electricidad. Esto es un 60% más que en 2020. En tal situación, la concesión de beneficios a grandes corporaciones genera dudas sobre la justicia en la distribución de los recursos.
«El rápido aumento del número de CPD conduce al agotamiento directo de los recursos hídricos»
La reacción de los Estados y las empresas
En Estados Unidos, donde se concentran muchos de los mayores CPD, el consumo de energía ha comenzado a crecer por primera vez en una década. El gobierno está considerando la puesta en marcha de nuevas centrales eléctricas, incluidas hidroeléctricas, termoeléctricas e incluso microrreactores. Las empresas Amazon, Google, Meta y Microsoft están creando alianzas estratégicas con el sector energético y planean construir sus propias centrales eléctricas para cubrir las crecientes necesidades. Los nuevos centros se construyen cada vez más en regiones con recursos excedentes de agua y energía, lo que puede llevar a un cambio en el equilibrio de las comunidades locales. El uso de subsidios estatales para la construcción de tales instalaciones genera preocupación entre los expertos en justicia social.
La ONU exige cambiar el enfoque
La ONU insiste en la necesidad de suspender temporalmente la construcción de nuevos CPD hasta que existan estándares transparentes e informes fiables sobre el consumo de recursos. La organización propone obligar a las empresas a revelar información completa sobre el consumo de agua y electricidad, para identificar los riesgos para el clima y los ecosistemas. Se presta especial atención a la transición de la estrategia de aumento de la producción de energía a la gestión de la demanda y la conservación de los recursos hídricos. La ONU subraya: la comprensión moderna del ‘progreso’ debe basarse en el respeto de los derechos humanos y el desarrollo sostenible, y no solo en el crecimiento económico y la innovación.
Opiniones alternativas
Las empresas tecnológicas subrayan que los centros de datos estimulan el crecimiento económico, crean empleos y contribuyen al desarrollo de la innovación. Expertos independientes proponen buscar compromisos: la implementación de tecnologías ‘verdes’, la localización de los CPD en regiones con recursos sostenibles, el desarrollo de estándares internacionales de transparencia. Algunos especialistas consideran que las prohibiciones unilaterales no resolverán el problema, sino que solo ralentizarán el progreso tecnológico. Es importante debatir formas de equilibrar los intereses entre las empresas, la sociedad y la naturaleza.
«La ONU insiste en la necesidad de suspender temporalmente la construcción de nuevos CPD»
El mundo se enfrenta a una compleja disyuntiva: cómo mantener el ritmo del progreso digital sin sacrificar los recursos hídricos y energéticos de las futuras generaciones. Encontrar este equilibrio solo es posible mediante los esfuerzos conjuntos de los Estados, las empresas y la sociedad civil. Las cuestiones de gestión de la infraestructura digital requieren un diálogo abierto y la búsqueda de nuevos enfoques para que la tecnología sirva a las personas y no al revés.















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