José Herrera ‘Petere’, añoranza por el Guadarrama


‘Petere’, escritor de la generación del 36, fue consumido por la melancolía y la nostalgia durante el exilio al no poder volver a su tierra natal y a las cumbres del Guadarrama 

Milenaria
Por Jaime Sanz Burdiel
José Herrera Aguilera (1909-1977), mejor conocido como José Herrera Petere, fue un poeta, escritor y dramaturgo de la Generación del 36; además de alistarse como soldado en el bando republicano durante la Guerra Civil.

José Herrera Petere.

Petere comenzó su andadura en diversas revistas como La Gaceta Literaria, Octubre o Cruz y Raya, llegando a fundar en 1931 una revista de un solo número y de curioso nombre: En España ya todo está preparado para que se enamoren los sacerdotes (1931). En estos años previos a la Guerra Civil, cuando conoce al poeta Rafael Alberti en el municipio serrano de Cercedilla, donde Petere veraneaba con su familia. Su interés por la política aumenta, llegando a alistar en el bando republicano como soldado y poeta cuando comienza la Guerra Civil. Esta etapa es la que muestra a un Petere involucrado y comprometido con la causa republicana, escribiendo gran cantidad de coplas y romances con el objetivo de animar a las tropas a través de un estilo claro y sencillo. De esta época destaca Acero de Madrid (1938), que le valió el Premio Nacional de Literatura.

Destacamos de Petere el siguiente poema titulado El quinto regimiento, poema destinado al bando republicano, con la presencia del Guadarrama como frontera del fascismo:

Lava de Madrid que corre,
lava por barrios enteros;
lava de Madrid que vuela,
lava por campos y cerros,
que al Guadarrama se llega
por los caminos ardiendo,
donde la negra culebra
del fascismo silba al viento;
lava que, líquida, corre,
ha de trocarse en acero,
que el Partido Comunista,
cuando en julio ardía el pueblo,
para vencer al fascismo
fundó el Quinto Regimiento.

Al terminar la Guerra Civil, Petere vive un exilio que le lleva a Francia, México y, finalmente, Suiza. Aunque recibe distintos homenajes en los últimos años de su vida, el escritor se refugia en el alcohol y cae en depresión debido a la añoranza de su tierra y los montes del Guadarrama, tal y como escribe Rafael Alberti:

A José Herrera, a quien conocí, creo, en Cercedilla, en donde veraneaba con su familia, (…) De la Sierra de Guadarrama (José Herrera) se sabía los nombres de todos los picachos, los pueblos, los puertos, los riachuelos (…) Durante su (exilio) estancia en Suiza, aparecen en ediciones bilingües -francés y castellano- Árbol sin tierra, Del Arve a Toledo, Hacia el sur se fue el domingo, La suerte, A Antonio Machado, Por qué no estamos en España, El incendio, Cenizas, libros todos de poemas. Recibe diversos homenajes tanto en París como en Ginebra. Pero José Herrera Petere (…) está enfermo de melancolía, de inmensa y desesperada soledad interior. Es el desterrado que no pudo soportar la arrancadura de sus raíces españolas, aquellas, sobre todo, que dejó al aire por los montes guadarrameños (…) José Herrera Petere se siente perdido, al borde de aquel lago ginebrino, con el alma aterida no por las nieves de Peñalara, los Siete Picos, Valsaín, Navacerrada, sino por los monótonos e interminables de Suiza, (…)

ALBERTI, R. La arboleda perdida, II (1931-1987). Alianza Editorial, Biblioteca Alberti. Madrid, 2002. pp. 114-119.

Cumbre de Peñalara.

En 1973 consigue un permiso de dos meses para visitar España. Sin embargo, a su vuelta a Suiza, el alcohol y la depresión le dominan. Poco antes de su muerte en febrero de 1977, Alberti le llama por su cumpleaños y le recita unas coplas escritas para la ocasión, coplas donde no falta el Guadarrama:

Se canta aquí la amistad,
El amor, la poesía,
Que es decir la Libertad.
Aquí bien alto se canta
Al fiel poeta que siempre
Llevó a España en la garganta.
La guerra, la vida en juego,
Tu claro romance en vilo,
Alto en la línea de fuego.
Tu valor, tu fe segura,
Duro acero de Madrid
Y cumbres de Extremadura.
Tu amor a la geografía:
¡Oh trenes del Guadarrama,
Camino de la Fuenfría!
Y el aire que de Jaén
Hasta Ginebra te traen
Aixa, Fátima y Marién.
Hoy quiere Juan Panadero
Celebrarte en las mejores
Coplas de su cancionero.

ALBERTI, R. La arboleda perdida, II (1931-1987). Alianza Editorial, Biblioteca Alberti. Madrid, 2002. pp. 114-119.

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