Culebra de escalera, el terror de los roedores


Podría tratarse de un endemismo ibérico si no fuera porque extiende su área de distribución por el sur de Francia 

Especiario
Por Diego Gil Muñoz
Falta o escasea en la cornisa cantábrica y en amplias zonas del Pirineo, en las zonas más frías de la meseta norte es muy rara su presencia por lo que podemos afirmar que la culebra de escalera es una especie típica de climas mediterráneos. Fue introducida de manera accidental en Mallorca y Menorca donde se ha adaptado perfectamente.

Culebra de escalera. Foto: Benny Trapp.

Descripción
De cuerpo robusto con cabeza pequeña y morro agudo. Puede llegar a alcanzar el metro y medio de longitud, siendo las hembras algo mayores. Existe el dimorfismo sexual, teniendo los machos la cabeza más ancha que las hembras. Los ejemplares inmaduros son de color blanco y negro, con un diseño que parece una escalera. Según van madurando van perdiendo las líneas transversales, hasta que se quedan con sólo las dos líneas longitudinales.

Existe el dimorfismo sexual, teniendo los machos la cabeza más ancha que las hembras

Alimentación
Caza principalmente en las horas diurnas y cuando cae el sol. Sus presas favoritas son pequeños mamíferos y sus crías. Entre sus presas preferidas están las ratas, ratones, conejos, liebres, lirones, murciélagos, musarañas, topos y topillos. También pueden introducirse en nidos de abejarucos, aviones zapadores, mochuelos y comerse sus polluelos. También depreda sobre lagartijas y lagartos, cuando son crías consumen insectos.

Hábitat
Presente en diferentes hábitats, prefiere los medios típicamente mediterráneos. Estos consisten en zonas abiertas con matorral disperso, abundancia de muros y rocas. Los prados y cultivos también son de su gusto. En la Sierra de Guadarrama la podemos encontrar en su piedemonte, con encinas separadas, prados húmedos, huertos, etc., todo ello hasta los 1.300 metros de altitud.

Ejemplar juvenil. Foto: Benny Trapp.

Reproducción
Después del letargo invernal tiene lugar el apareamiento, entre abril y mayo. Las cópulas pueden llegar a durar una hora y se producen durante la noche. Transcurrido un mes, la hembra deposita entre 4 y 14 huevos bajo troncos,  piedras, madrigueras o incluso en pequeños nidos excavados por ella. La eclosión de los huevos tiene lugar a los 55-69 días después de la puesta, siendo los recién nacidos totalmente independientes.

En la Sierra de Guadarrama la podemos encontrar en su piedemonte

Curiosidades
Es frecuente ver ejemplares con la cola dañada, esto se debe a la gran cantidad de depredadores que la persiguen como águilas, milanos, culebras bastardas, zorros, gatos monteses, jabalíes, etc.

No es venenosa y cuando nos acercamos a ella sale huyendo, si se ve acorralada se yergue y emite bufidos, si finalmente es capturada vacía sus glándulas cloacales, expulsando un líquido fétido. Injustamente ha sido perseguida por el ser humano cuando en realidad es un aliado indispensable en el control biológico de plagas de roedores.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s