Hablamos esta vez de una raza autóctona de ganado que ha modelado el paisaje del Guadarrama
EspeciarioPor Diego Gil Muñoz
La cabra del Guadarrama se ha venido explotando de manera tradicional en nuestra Sierra desde hace siglos por el hombre. Se trata de una cabra de origen pirinaico mezclada en parte con la cabra de Angora introducida en tiempos de Carlos III. En el catastro del Marqués de la Ensenada (s. XVIII) se constata la presencia de numerosos rebaños en toda la Sierra. Presentada en numerosas ferias, siempre se han ensalzado sus características.
Descripción
De cabeza fuerte, frente ancha, hocico grueso y negro. La frente suele estar cubierta por un abundante mechón, además tiene perilla. Hay un fuerte dimorfismo en la especie. El pelo es largo y brillante, más corto en unas zonas que en otras. La piel y las mucosas están pigmentadas así como las pezuñas y los cuernos. El color del pelo suele ser negro, con algunas alteraciones en los distintos ejemplares. De un peso de 72 kg los machos y de 54 las hembras.
«El color del pelo suele ser negro, con algunas alteraciones en los distintos ejemplares»
Hábitat
Ocupa las áreas más desfavorecidas de la Sierra, desde las zonas de alta montaña con pastos pobres en invierno y abundantes el resto del año. También pastan en pinares ejerciendo una importante labor desbrozadora y preventiva de incendios. En las zonas bajas, como las vegas o las dehesas, aprovechan las bellotas y los cultivos humanos como los viñedos.
Explotación
Se han ido abandonando los hábitos trashumantes, en los que los pastores guiaban los rebaños en verano a las sierras de Ayllón o la de Malagón en Ávila. Actualmente las cabras salen a pastar durante el día, aprovechando todo tipo de vegetación, complementando la dieta en las naves con pienso durante las noches. El 77% de los rebaños tienen menos de 300 animales y sólo un 9,6% cuenta con más de 500 ejemplares. Producen una media de unos 390 litros de leche cada 210 días.
«Actualmente las cabras salen a pastar durante el día, aprovechando todo tipo de vegetación»
Reproducción
Suele tener un solo parto al año, aunque si éste se produce a principios de año, podría darse el caso que tuviera otro en otoño. Las hembras alcanzan la madurez sexual a los 6-7 meses. Los cabritos son alimentados por lactancia natural por sus madres en los primeros meses de vida.
Curiosidades
Aunque la producción de leche de la especie es bastante elevada, se han constatado, a nivel individual, producciones de 800 litros o más en una lactación. A pesar de ello, hoy se encuentra incluida en el Catálogo oficial de razas de ganado de España, en el grupo de razas autóctonas en peligro de extinción.
















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