Luis de Góngora y Francisco de Quevedo (I)

Luis de Góngora.

Estos dos famosos poetas, aunque enemigos, citan en su obra el conocido puerto de la Sierra del Guadarrama: la Fuenfría

Milenaria
Jaime Sanz Burdiel

Luis de Góngora y Francisco de Quevedo son, muy probablemente, los dos mejores poetas del siglo XVII. En el artículo de este mes el protagonismo será para el poeta cordobés, el célebre conceptista influenciado por la escuela sevillana en la que prima el adorno y la belleza.

Góngora (1561-1627) escribía para la Corte en Madrid, a lo largo de su vida mantuvo gran enemistad con Quevedo, lo que dio lugar a una serie de poemas entre los dos donde los insultos están muy presentes de forma sutil y refinada, aunque por parte de Quevedo no tanto.

El poeta cordobés era un poeta que dedicaba muchos versos a la poesía de circunstancias, ese decir, a acontecimientos que habían ocurrido recientemente, como por ejemplo la caída del caballo de un personaje ilustre o temas similares con muy poca importancia. En sus versos el tema de la mitología también es muy recurrente, destaca su gran obra el Polifemo, a pesar de ello no publicó nunca en vida.

En sus versos el tema de la mitología también es muy recurrente, destaca su gran obra el Polifemo

La poesía que aparece a continuación es un claro ejemplo de poesía de circunstancia, trata de un bufón al que cerraron la puerta de su casa en el frío mes de marzo:

A un bufón muy frío llamado Sotés, acatarrado de la burla que se refiere a la margen

Sotés, así os guarde Dios,
Que dice la noche helada
Que la Fuenfrida nevada
Es un Mongibel con vos;
Y así, infiero que la tos
Que os llevará al ataúd
Con prolija lentitud
La causan vustras frialdades,
Porque de gracia y sepades
Tenéis lo que de salud.
Tanto sabéis enfriar
Al que por desdicha os topa,
Que le haréis pedir ropa
A un día canicular.
¿Qué mucho, si hacéis temblar,
En marzo y Andalucía,
La que os hace compañía,
Cuando todo el mundo os niega
La que en diciembre y Noruega
Pudiera ser noche fría?
 
Ventosedad, y no poca,
Sacó de vuestra fatiga;
Yo fío que ella os lo diga,
Pues las noches tienen boca;
Aunque la tendré por loca
Si, estimándoos en un clavo,
No os habla por otro cabo;
Porque, señor don Sotés,
Es noche, y de noche de un mes
Que sabe volver de rabo.

 

En los versos finales el poeta alude al refrán: “si marzo vuelve de rabo ni quedará oveja ni pastor enzamarrado”.

Para el siguiente articulo el protagonista será Francisco de Quevedo, en su obra además de la Fuenfría también cita el pueblo de Cercedilla, en cuyo pueblo el personaje principal pasará una interesante noche.

 

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