Un mar para Madrid

Presa de El Gasco.La fatalidad puede provocar que hechos verídicos se transformen en leyendas cuando éstos quedan inconclusos

De leyenda
Por Rosa Alonso

Galapagar, Las Rozas de Madrid y Torrelodones son los tres escenarios de la historia del Canal del Guadarrama: el proyecto hidráulico inconcluso encargado al ingeniero francés Carlos Lemaur a finales del siglo XVIII. Mediante la construcción de este paso se pretendía la unión de Madrid con el Océano Atlántico, una obra sumamente complicada por la morfología del terreno que, sin embargo, ahorraría los costes obligados del transporte por tierra. 

Las tres localidades protagonistas son colindantes y se encuentran en la zona noroeste de Madrid. Galapagar es el municipio más alejado, distándolo 33 km del centro. Por su parte, Las Rozas resalta como la zona más habitada, ya que cuenta en la actualidad con más de noventa mil vecinos empadronados. Por último, Torrelodones forma parte de la ‘Ruta Imperial’ y la ‘Ruta por los Castillos, Fortalezas y Atalayas’. A esta última ruta turística, está vinculada por su Torre de los Lodones, cuya leyenda ya revelamos en mayo de 2011.

Más de 700 kilómetros hasta alcanzar el Océano

Carlos Lemaur.Con fama adquirida por proyectos como el del paso de Despañeperros, el ingeniero francés Carlos Lemaur inició el reto de unir Madrid con el Océano Atlántico. Su “Relación del proyecto de un canal navegable desde el río Guadarrama al Océano, que pasará por Madrid, Aranjuez, La Mancha y Sierra Morena: orden y método para acertar en su ejecución” fue elaborado en 1785 y todavía se conserva. En este documento histórico, Lemaur detalla los pormenores de esta vía fluvial de 771 km de longitud con un desnivel de 700 m.

“El proyecto de un canal navegable desde el río Guadarrama al Atlántico fue elaborado en 1785”

El proyecto, que sería financiado por el Banco de San Carlos, antecesor del actual Banco de España, no pudo ser entregado por Lemaur a Francisco Carrabús, su director en aquel momento, ya que el ingeniero se suicidó en Madrid unos días antes. Sin embargo, la forma de comunicar las aguas de los cuatro ríos que harían posible este sueño -el Guadarrama, el Manzanares, el Tajo y el Guadalquivir- ya estaba establecida y serían los cuatro hijos de Lemaur los encargados de realizar el proyecto. En 1787, bajo su dirección, se iniciaba la construcción de la Presa de El Gasco en la zona colindante entre Galapagar, Las Rozas y Torrelodones. Finalmente, Madrid tendría mar.

Comienzan las fatalidades

Con un presupuesto de 180 millones de reales, las obras de construcción de la Presa de El Gasco duraron 12 años, marcados por el infortunio: el Banco de San Carlos, entidad financiadora, se encontraba en dificultades por las guerras que debía financiar al Estado; el paludismo terminó con la vida de muchos trabajadores, en su mayoría presos forzados a trabajar en la presa; y comenzaron las primeras dudas sobre la viabilidad del proyecto. En el verano de 1799, lo que se supone una gran tormenta derrumbó una parte del muro que ya contaba con más de 50 m construidos. Este fue el culmen de muchas fatalidades que hicieron desestimar un sueño que estaba destinado a no ser alcanzado.

Guadarrama a su paso por  Molino_de_la_HozDe los más de 700 km necesarios, sólo se construyeron 27, alcanzando el término de Las Rozas de Madrid. La Presa de El Gasco, las ruinas mejor conservadas del canal fallido, pueden ser visitadas partiendo de la urbanización de Molino de la Hoz o Monte Verde. Además, es interesante contemplar el número de pequeños acueductos que han sobrevivido, distribuidos en su mayoría en el término municipal de Las Rozas, por los que se daba paso inferior a los riachuelos con los que el canal se cruzaba.

De los más de 700 km necesarios, sólo se construyeron 27, alcanzando el término de Las Rozas de Madrid

Quizá algún día, algún visionario tenga la misma ilusión que el difunto Lemaur y, sin temer su trágico final ni la fatalidad del destino que acabó con esta quimera, transforme la leyenda en realidad y Madrid tenga por fin su propio mar.

2 Respuestas a “Un mar para Madrid

  1. Sí, claro, se podría… sobre todo por las abundantes precipitaciones actuales que hacen rebosar los ríos serranos y la escasa demanda demográfica que a penas consume agua.

  2. Como siempre insuperable, algún día tendremos el mar y serán magnifico.

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